Descripción
¡Sekime-san no te ruborices!
Sekime-san siempre ha sido fría conmigo, su mirada gélida y sus palabras cortantes me mantenían a distancia. Pensaba que me odiaba sin razón alguna, y eso me dolía más de lo que quería admitir. Pero un día, mientras buscaba un libro en la biblioteca, la vi temblar ligeramente, con el rostro inusualmente sonrojado. ¿Por qué Sekime-san, tan imperturbable, se estaría ruborizando?
Resulta que detrás de esa fachada de indiferencia se escondía una chica insegura, que me temía y admiraba al mismo tiempo. Ella no me odiaba; simplemente no sabía cómo expresar sus sentimientos, y su fría actitud era una armadura contra su propia vulnerabilidad. Cuando finalmente nuestros ojos se encontraron en el momento más inesperado, comprendí que Sekime-san no estaba enojada conmigo... estaba enamorada, y eso me hizo ver nuestro mundo con otros ojos.
Show more