Descripción
**Papi sabe a mantequilla**
En una pequeña cocina iluminada solo por la luz tenue de la tarde, Adrián y Mateo se miraban con una mezcla de nervios y deseo. "¿Quieres lamerlo más rápido?", susurró Mateo, sin poder ocultar la picardía en su voz. Cubiertos de mantequilla, sus lenguas se entrelazaban con una urgencia que quemaba más que el calor del sol.
Pero detrás de esa pasión desbordada, Adrián ocultaba un secreto: su miedo a perder el control, a dejarse llevar por completo. Cada lamida era una batalla entre la tentación y la razón. Mateo sabía leer cada duda en sus ojos y, con un suspiro, le prometió que estaría allí para sostenerlo, incluso cuando el sabor de la mantequilla se volviera demasiado intenso.
Justo cuando parecía que la tensión alcanzaría su punto máximo, Mateo detuvo su avance y, con una sonrisa traviesa, sacó de la mesa un frasco de mermelada. "¿Preparado para algo diferente?", preguntó. El giro inesperado dejó a Adrián sin palabras, recordándole que el amor, al igual que el sabor, siempre puede sorprender.
Show more